El Conjunto Arqueológico de Carmona alberga una de las zonas funerarias romanas más extensas y mejor conservadas de la península ibérica, datada entre los siglos I a.C. y II d.C. Este espacio arqueológico, situado a las afueras del casco histórico, ofrece una lección viva sobre las costumbres, rituales de incineración y creencias del Imperio Romano en la antigua Carmo.