La Casa Surga representa una de las joyas de la arquitectura barroca civil andaluza del siglo XVIII. Mandada a construir en 1783 por la familia Fernández de Peñaranda, esta casa-palacio destaca por su magnífica fachada esculpida en piedra martelilla, sus arquerías de medio punto y su patio de columnas de mármol que articulan la estructura señorial utrerana.